Miguel Saro, se ha mostrado muy crítico con la función que da el actual equipo de gobierno de Santander al carril-bici. “Después de la reciente construcción, por llamarlo de alguna manera, del carril-bici de la Avenida del Deporte-Avenida de los Castros ha quedado claro que para Íñigo de la Serna los carriles-bici son infraestructuras meramente lúdicas y ligadas al ocio porque como medio eficaz de movilidad resulta inútil tal y cómo lo ha hecho”.
Miguel Saro junto a uno de los nuevos carriles bici de Santander. Foto: IU
El candidato de Izquierda Unida considera que el carril-bici constituye un importante sistema de transporte individual que ha demostrado su eficacia en muchas ciudades europeas con peor climatología que Santander. “Los estudios demuestran que la bici es más efectiva que el automóvil en trayectos de menos de cinco kilómetros de longitud y prácticamente igual en trayectos de hasta ocho kilómetros”, explicó. Saro apuesta por un modelo de movilidad basado en el desplazamiento peatonal, el transporte público y el uso de la bicicleta ayuda a reducir la saturación del centro de la ciudad y así reducir la emisión de CO2, consumir menos petróleo, fomentar hábitos de vida menos sedentarios y, en definitiva, mejorar la calidad de vida.
Pero, para ello es necesario, a juicio de IU, diseñar los carriles bici con una óptica menos anticuada, propia del siglo XXI y no del XIX como la actual. “¿Dónde está el carril que una Bezana con Santander? Nadie duda que si se diesen unas condiciones razonables, con infraestructuras seguras, muchas personas utilizarían la bicicleta en sus desplazamientos siendo una alternativa ventajosa a la saturación del tráfico automovilístico y a la falta de espacio.” Lamentablemente, según Saro, en Santander se ha construido los carriles bici con una plantilla y un spray de pintura blanca, pintando en una acera de 1,60m de ancho, una bicicleta. “Encima no es que haya salido especialmente barato y desde luego no es útil”, matizo.
Por último, Saro afirma que los carriles-bici son infraestructuras demandadas por una parte importante de la ciudadanía, son económicas en su construcción y en su mantenimiento y la única razón para no llevarlas a cabo es una visión anacrónica y obtusa de la movilidad, que sigue priorizando el uso del vehículo particular con la construcción de aparcamientos en detrimento del transporte público y el uso de la bicicleta.












