La organización ecologista "Ecologistas en Acción Cantabria" denuncia las deficiencias del PORN de Oyambre, la ridícula financiación de los proyectos de inversión y ayudas, y la falta de respuesta de las Administraciones Públicas implicadas a las agresiones e impactos que se siguen produciendo en el espacio protegido.
El representante de los grupos conservacionistas y ecologistas en el patronato del Parque Natural de Oyambre, Emilio Carrera, tras la reunión de este órgano de participación celebrada el 14 de Mayo en Unquera, ha manifestado su rechazo a las propuestas del Plan de Actuaciones para 2010, a la redacción última del PORN y a las escasísimas consignaciones presupuestarias para inversiones y ayudas a Ayuntamientos, empresas y asociaciones con el objeto de dinamizar los sectores productivos locales y garantizar el desarrollo sostenible.
Emilio Carrera, ha destacado, en primer lugar, la falta de sentido de las prioridades en los recursos disponibles al dejar al margen la urgente necesidad de realizar inventarios exhaustivos de la flora y la fauna silvestres, de paisajes y micropaisajes, de áreas marinas susceptibles de protección especial, de puntos de vertido causados por la contaminación difusa y de proyectos de descentralización de Centros de Interpretación e Información en los distintos municipios que aportan terrenos al Parque; y ha denunciado la parálisis de la gestión del Parque en materia de rehabilitación del Patrimonio Natural y Cultural –La torre ballenera de Oyambre, el Lazareto de Abaño, la batería de Ubiembre, los molinos de marea….–, la corrección de los impactos ambientales y sobre el paisaje que se están produciendo en el interior del Parque –las vivendas de La Argolla, la variante de Oyambre y las dunas del golf (donde se sigue desobedeciendo a la autoridad judicial y a las directivas de hábitat de la UE), las plantaciones masivas de eucaliptos….–, y la regeneración de los frágiles espacios de marismas, zonas húmedas, riberas de los ríos, y líneas de costa mediante la supresión de diques en las marismas de Zapedo, Pombo y Rubín, la apertura de mayores luces en los puentes existentes, la supresión de las plantaciones de eucaliptos en el interior de las rías, estuarios y márgenes fluviales, el desmantelamiento de garitos, tejavanas, edificaciones en las ocupaciones ilegales de las áreas de la franja marítimo terrestre y del dominio público hidráulico…
El representante de los grupos ecologistas destacó, también, los escasísimos recursos económicos para las subvenciones de los espacios protegidos en Cantabria destinados a los Ayuntamientos, empresas y particulares, y asociaciones sin fines de lucro para objetivos de desarrollo sostenible, así como la falta de aportaciones extraordinarias de las distintas Consejerías para inversiones directas en los municipios en materia de servicios y equipamientos o la creación y promoción de una marca o logotipo para promocionar los valores o productos asociados a Oyambre; y señaló, por otra parte, los peligros de clientelismo que encierra la formalización de convenios con organizaciones públicas que deberían introducir criterios de mérito, capacidad, publicidad e igualdad de oportunidades en el reparto del empleo que ofertan para la realización de sus actividades.
Finalmente, Emilio Carrera, lamentó la nueva oportunidad perdida para la redacción de un PORN que sigue sin realizar un diagnóstico riguroso de la realidad natural y sociocultural del Parque, ni establece una regulación de usos y actividades acorde con las normativas autonómicas, estatales y comunitarias, ni los instrumentos de planificación y gestión adecuados a las exigencias de conservación, recuperación o dinamización de los recursos del espacio protegido.
Unas carencias que se traducen en la falta de información y cartografía específica sobre atmósferas –microclimas, patrimonio subterraneo y submarino…–, biodiversidad –estado sanitario y distribución de las especies…–, riesgos –naturales y artificiales–, protección expresa de los LIC, recursos hídricos –acuíferos, manantiales, arroyos, vaguadas y cursos de circulación esporádica…–, unidades ambientales que no contemplan la integración en el paisaje de los usos permitidos o autorizados, y corredores ecológicos que garanticen la continuidad ambiental con las periferias y el exterior del Parque para evitar la compartimentación territorial y prevenir los impactos que se originen fuera de Oyambre, incluidos rallies, barreras para el trasiego de la fauna silvestre, vertidos, deforestaciones, explotaciones mineras o de canteras…
Carencias y falta de garantías que se extienden a los insuficientes controles urbanísticos sobre las áreas amenazadas, sobre todo, por las planes desarrollistas del Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera respecto a Boria, Merón, Labraña, La Revilla, Santa Marina, La Barquera…, el entorno de la villa, y distintos núcleos de población del municipio donde deberían reducirse los contactos perimetrales y las pendientes al menos hasta el 15% para neutralizar los crecimientos en mancha de aceite, la dispersión de las tramas urbanas, y las afecciones a cumbres y paisajes relevantes; donde, siguiendo las directrices del propio Plan de Puertos de Cantabria, debería rechazarse la construcción del nuevo puerto deportivo; y donde el macroaparcamiento previsto en el muelle de La Barquera debería sustituirse por una planificación urbana mucho más exigente en retranqueos, cesiones, servidumbres, garajes comunitarios en sótanos y en superficie, itinerarios y espacios peatonales, fomento del transporte público y de carriles-bici intraurbanos y de conexión con playas y puerto, etc.entre otras iniciativas mucho más baratas y respetuosas económica, social y ambientalmente.