Alquilamos bicicletas, vendemos CO2

lunes, 20 de diciembre de 2010

El coste económico de los servicios de préstamo de bicicletas es uno de los principales problemas que están encontrando muchos ayuntamientos para poner en marcha el servicio, o incluso para mantenerlo, como en el caso del servicio de préstamo de bicicletas del ayuntamiento de Torrelavega, que va a cumplir en pocos días un año fuera de servicio por falta de financiación.

Aunque el servicio de préstamo de bicicletas suele ser de pago y aunque existe la posibilidad de usar estas bicicletas como plataformas publicitarias, la realidad es que estos servicios suelen ser económicamente deficitarios.

Hoy traemos una buena noticia para estos ayuntamientos, y por extensión para todos nosotros.

Una de las ventajas consabidas de la bicicleta como medio de transporte es, por supuesto, que las bicicletas no contaminan. Si bien, esto es un factor importante a la hora de decidirse por este transporte, en la practica es un valor psicológico e intangible... o lo era.


Cuando un ciudadano usa una bicicleta pública posiblemente esté dejando su coche en casa, y por tanto, está dejando de contaminar.

La idea consiste entonces en convertir el kilometraje de las bicicletas públicas en bonos de carbono> que los ayuntamientos pueden vender a empresas y países en el mercado internacional de dióxido de carbono creado a partir del Protocolo de Kioto

cityryde bike logo

En la actualidad la empresa CityRyde ya ha conseguido grandes ingresos a través de la venta de bonos de carbono del servicio de autobuses de distintas ciudades del mundo, como por ejemplo, Bogotá, en Colombia, donde obtienen créditos para la venta de 500.000 toneladas de CO2 anuales. Y son precisamente ellos quienes pretenden implantar su sistema, denominado "Inspire" en el transporte publico de bicicletas de todo el mundo. Una idea en la que son pioneros.

CityRyde espera ahora que los principales proveedores mundiales del servicio de préstamo de bicicletas (Clear Channel, JCDecaux, BIXI, y B-Cycle) comiencen a utilizar y a implementar Inspire para generar créditos de carbono que ellos mismos puedan vender en el mercado de carbono dando a las ciudades una nueva fuente de ingresos.

1 comentario muy interesante

Anónimo dijo...

flipo por las cosas por las que el ser humano es capaz de pagar dinero. hay cientos de ejemplos de cosas a las que las personas damos un valor que realmente no tienen. unos pagan un dineral por piedras (oro, diamantes, etc) otros se gastan dinero en un poco de suerte (loterías, amuletos)... y ahora resulta que existe una economía basada en la compra venta de contaminación!!

hay que joderse pa no caerse

20 de diciembre de 2010, 22:21

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